05 Jun
05Jun

A pesar de la aberrante falta de debates reales y opinión crítica en los grandes medios acerca del mal llamado abolicionismo, han ocurrido contundentes acciones europeas en favor de la no criminalización y de proteger los derechos del trabajo sexual recientemente y apenas han logrado eco. 


1) El Comisionado Europeo para los Derechos Humanos se pronunció contra la criminalización del trabajo sexual en los países miembros el 15 de febrero de 2024. Se puede consultar la extensa nota de prensa emitida entonces aquí: COMUNICADO DEL 15 DE FEBRERO DEL COMISIONADO EUROPEO DE DERECHOS HUMANOS .Vergonzantemente no fue ni traducida al español.  


2) El Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo admitió a deliberación la demanda de las trabajadoras sexuales francesas contra su ley abolicionista de 2016. El tribunal admite a proceso una porción reducida de casos lo que hace la posibilidad de un fallo final que anule la ley criminalizadora francesa algo cercano. Ocurrió en agosto de 2023: Comunicado oficial De nuevo sólo disponible en francés e inglés el comunicado. 


3) La última entrega de evaluación del grupo GRETA, el grupo de expertos contra la trata de seres humanos del Consejo Europeo comunicó el pasado junio  de 2023 su informe referente a España. De nuevo sin traducir, un detallado documento le lee la cartilla a España por no informar de sus intentos de cambio legislativo, no disponer de cifras de referencia sobre la problemática que supuestamente aborda y su baja actividad de vigilancia sobre tipologías de trata que no involucran explotación sexual: Comunicado StopAbolicion   


4) Por último pero de gran transcendencia. El último país de la Unión Europea en abordar cambios legislativos fue Bélgica y lo fue para despenalizar el trabajo sexual y regularlo dentro del ámbito laboral. Desde la ley francesa de 2016 ningun otro país había afrontado cambios y el paso de Bélgica es un importante punto de inflexión. Bélgica no sólo ha facilitado el trabajo autónomo sino también ha aprobado en 2024 el trabajo sexual por cuenta ajena, con todo el conjunto de acciones de protección y normalización que ello suponen. En Bélgica es plenamente legal que exista un sindicato y una patronal de la actividad mientras que en España la Fiscalía y la Audiencia Nacional en su día se entrometieron en un debate nunca abierto para impedir la sindicación del trabajo sexual por cuenta ajena.  

Reflexión. La democracia en Europa tiene un coste no menor y te insistirán en que votes para no hacer el ridículo en los porcentajes de implicación ciudadana. Pero si cuando sale la información que al gobierno no le conviene ni tan solo se traducen los documentos que te afectan, plantéate si vale la pena.  

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